*El régimen ha impulsado una escalada de violencia contra el clero de Nicaragua desde que en 2014 la institución religiosa le advirtió que buscara solución pacífica a los principales problemas del país.

*Sin embargo, la política de odio de Ortega y Murillo contra la Iglesia y algunos obispos se ha manifestado con toda su fuerza desde la represión estatal de abril de 2018; cuando la mayor parte de la población del país salió cívicamente a las calles a pedir la salida del poder del régimen, una posición que el Episcopado vio como solución tras una década de autoritarismo